Proceso de reparación de estructuras de hormigón.
El hormigón armado sufre importantes procesos de degradación que modifican considerablemente sus características mecánicas. Esta merma de sus propiedades estructurales puede estar causada por una deficiente calidad de los materiales que lo componen, lo que da lugar a patologías como la aluminosis, o puede estar causada por el ataque de agentes químicos externos, los cuales dan lugar a patologías cada vez más habituales como la carbonatación o el ataque por cloruros. Cuando la degradación se detecta, es imprescindible llevar a cabo una rehabilitación estructural en el hormigón armado.
Desde el 1 de enero del 2009, es de obligado cumplimiento la normativa europea que define y controla los procesos de reparación del hormigón,estructural y no estructural, así como los materiales a emplear en función de la patología existente. En nuestro ámbito geográfico está norma se denominó UNE-EN-1504: Productos y Sistemas para la Protección y Reparación de Estructuras de Hormigón.
La primera fase dentro del proceso de reparación estructural es el correcto saneado del hormigón, eliminando en todo el perímetro de las armaduras el hormigón deteriorado.
Este saneo se realizará mediante medios mecánicos tradicionales utilizando martillos neumáticos o eléctricos.
La siguiente fase importante en el proceso de reparación de una estructura de hormigón tiene que ver con el tratamiento del acero que forma parte de la armadura.
En primer lugar se debe proceder a la limpieza de las armaduras hasta la eliminación del óxido que las recubre. Este tratamiento se puede realizar mediante medios manuales como el cepillado, medios mecánicos, la hidrolimpieza, el chorro de arena o granalla metálica. En la definición del patrón de limpieza de superficies de acero es habitual utilizar la prescripción dictada en la norma sueca SIS 05590, americana NACE o británica BS4232.
Cuando los procesos de oxidación han provocado pérdidas importantes en la sección del acero, es necesario proceder a la reposición del mismo con el objeto de recuperar la cuantía de acero de diseño. Esta adición de acero se realiza mediante solape, anclaje o soldadura de nuevas armaduras a las existentes, siguiendo las pautas y los criterios establecidos en la EHE.
Una vez limpia y repuesta la armadura, se deberá proceder a su pasivación mediante la aplicación de materiales cementosos, epoxídicos o con alto contenido en zinc.
La recuperación de la sección perdida tiene por objeto restaurar las propiedades estructurales originales del hormigón armado, mediante la aplicación de morteros especiales.
Si las reparaciones son de pequeña entidad, se suele proceder a su realización mediante la aplicación manual de morteros de reparación de alta resistencia sin retracción, clasificados según la norma UNE-1504 como clase R3 o R4. Estos morteros se instalan mediante procesos manuales, por capas, en función de las especificaciones técnicas del fabricante.
Cuando la superficie a reparar es de un tamaño o volumen importante, se utilizan sistemas semiautomáticos para la ejecución de las reparaciones; la recuperación de la sección se puede ejecutar mediante la proyección por vía húmeda de morteros tixotrópicos o mediante encofrado y bombeo de morteros fluidos sin retracción. Normalmente en estos casos no es recomendable la aplicación de puentes de unión.
El seguimiento de grietas y fisuras es fundamental para determinar que tipo de patología existe y que actuación habrá que realizar.Refuerzo de estructura con encofrado, reconstrución de pilar, armado de ladrillo caravista, inhibidor de la corrosión, refuerzo de esquina con estructura metálica fijada al soporte, fijación con tamiz y anclaje químico



